Pendiente en el Congreso de la Unión “ley antiaborto” fidelista
Los derechos de las mujeres, sólo en discurso
Campañas de lodo a la orden del día
Cuanto está pagando el PRI por voto migrante
En el Día Internacional de la Mujer se habla de todo acerca de este género; de la violencia en su contra, del aborto, los feminicidios, la desigualdad, la discriminación en todos sus sentidos, incluyendo el aspecto laboral, de logros alcanzados y de rezagos, los discursos son muchos y bonitos, pero pasada la fecha sólo un grupo reducido de ellas continúa la lucha en pro del respeto a sus derechos.
En beneficio de la mujer se aprueban leyes que no se cumplen, pero al mismo se hacen otras que acaban de un plumazo con los avances logrados en cuanto al reconocimiento de sus derechos se refiere, tal es el caso de la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y la ley antiaborto que trató de imponerse por iniciativa, no de un diputado panista sino de un legislador priista que, obviamente, obedeció los dictados del Ejecutivo del estado y de su lideresa nacional, Beatriz Paredes, de cuya personalidad hace un excelente análisis Denisse Dresser, quien llega a la conclusión de que la tlaxcalteca sufre “bipolarismo político”, porque un día es progresista y otro actúa como panista.
Pero estábamos con la tan llevada y traída “ley antiaborto” que al final de cuentas no se pudo consumar ante el escándalo y las protestas desatadas de organizaciones feministas que se movilizaron para pararla y como respuesta a la inconformidad, legisladores panistas y priístas en el Congreso local, obviamente también a una orden del gobernador Fidel Herrera, dieron marcha atrás a sus intenciones y terminaran despenalizando la interrupción del embarazo, aunque al vapor, con vacíos como los señalados por el diputado Sergio Vaca, hoy independiente, quien hizo notar en el momento de la discusión del dictamen respectivo y lo ha dicho hasta ahora, que la citada reforma al Código Penal no especifica a partir de en qué momento de la gestación la mujer puede abortar, es decir, a partir de las cuantas semanas puede hacerlo, si es gratuito este derecho y si puede recurrir a los hospitales públicos, porque todos estos detalles quedaron al aire, notándose que en realidad lo que querían era salir del paso y aprobar una contrarreforma como fuera, cosa en la que, además, hasta ahora, no han reparado el resto de los legisladores ni las legisladoras.
Ahhh…pero…¡OJO! ¡Mucho OJO!
La amenaza más grande está pendiente: mujeres, no olviden que en el Congreso de la Unión está pendiente la iniciativa de reforma al artículo 4º de la Constitución federal, propuesta por el gobernador Fidel Herrera Beltrán y aprobada y enviada por el Congreso veracruzano, para elevar a rango constitucional el derecho a la vida desde la concepción y hasta la muerte, es decir, la ley antiaborto que en el plano local no consumaron, la llevaron a la Cámara de Diputados federal para que quede en la Carta Magna, con lo que, de aprobarse, prácticamente quedaría sin validez la reforma penal hecha a nivel local, porque como saben los estudiosos del derecho, ninguna ley secundaria puede estar por encima de la Ley Suprema, y entonces, quedamos parados y paradas en el mismo lugar.
Y aunque Fidel Herrera ahora niegue la autoría de esa iniciativa de reforma constitucional y se indigne cuando alguna reportera valiente se lo pregunte, la prueba de su existencia está en el mismo Congreso local y actualmente en el Congreso de la Unión; el proceso legislativo, el Diario de los Debates y la Gaceta Legislativa no mienten.
En otro aspecto del tema sobre las mujeres, precisamente la noche del sábado, el Canal 22 proyectó la película “Si las paredes hablaran”, que trata los casos de tres mujeres que están ante la disyuntiva de abortar y cómo finalmente dos de ellas se deciden y una opta por tener al bebé, pero las tres rodeadas de circunstancias dramáticas, ubicadas en diferentes épocas, una de ellas víctima de, prácticamente un carnicero que le destroza el vientre, y otra, víctima del fanatismo religioso en la clínica donde le practicaban un aborto legal, donde además, muere la doctora que la atendía.
Pasando a otro tema, a medida que se acercan las elecciones el ambiente político-electoral se tensa más. Vemos a un PRI contra el PAN y viceversa, negando uno y otro lo que ha sido más que evidente desde hace ya muchos meses: las campañas anticipadas de sus ahora precandidatos, Javier Duarte de Ochoa y Miguel Ángel Yunes Linares, y las carretadas de dinero que les están metiendo y que, por supuesto, no salen de su bolsa.
PRI y PAN se lanzan acusaciones mutuas y descalificaciones, la guerra sucia y las campañas de lodo están a la orden del día, lo mismo que la destrucción de espectaculares, en este caso, los de Yunes Linares que han sido destruidos en dos ocasiones.
El precandidato del PAN y el gobernador Fidel Herrera Beltrán se acusan mutuamente se estar utilizando recursos públicos en las precampañas, el PRI pone el grito en el cielo de ver que el PAN está haciendo con los programas sociales lo que el partido tricolor hizo durante más de 70 años y lo sigue haciendo en los estados donde gobierna, con sus propios programas y el PAN acusa al PRI de estar trayendo gente de otros estados a empadronarse aquí para que puedan votar el primer domingo de julio a favor de sus candidatos, principalmente de Javier Duarte.
Ya Julio Hernández López, en su columna Astillero de La Jornada, detalló los pormenores del operativo priísta al que llama “voto migrante”, y cuánto está pagando el PRI veracruzano a cada persona de los estados circunvecinos por venir a registrarse en el padrón de Veracruz y cuánto más va a pagarles por ir a votar el día de las elecciones.
Así están las cosas a, prácticamente, menos de cuatro meses de los comicios, pero la verdad es que la mayoría de los veracruzanos ya no queremos ni la continuidad de la fidelidad con Javier Duarte, ni el regreso del yunismo a este estado.
Y hasta ahí la dejamos por hoy.
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